Tres siglos de masonería han producido una lista de miembros que, si se leyera en voz alta, sonaría a un compendio de la civilización occidental: reyes, presidentes, revolucionarios, compositores, pintores, científicos, escritores, exploradores. Hombres que cambiaron el mundo desde logias repartidas en cuatro continentes.
Pero esta lista tiene trampas. La cultura popular ha llenado la nómina masónica de nombres que en realidad nunca cruzaron el umbral de una logia: Napoleón Bonaparte tiene documentación contradictoria, Shakespeare murió antes de que existiera la masonería especulativa, y Leonardo da Vinci vivió dos siglos antes de la primera Gran Logia. La mitología masónica ha tendido a apropiarse de los grandes nombres de la historia con una generosidad que la investigación académica no siempre puede avalar.
Este artículo presenta treinta masones cuya condición está documentada. No son todos los masones famosos de la historia —la lista sería interminable— pero sí son treinta historias fascinantes de personas que encontraron en la fraternidad masónica un espacio de libertad, formación y camaradería que marcó sus vidas y, a través de ellas, la historia del mundo.
«Ser masón no hizo a ninguno de estos hombres lo que fueron. Pero la masonería fue, para muchos de ellos, el espacio donde encontraron a las personas y las ideas que necesitaban para convertirse en quienes llegaron a ser.»
Organización del artículo
- Categoría 1: Los fundadores — Padres de naciones (1–6)
- Categoría 2: Los libertadores — Independencia de América (7–11)
- Categoría 3: Los músicos — El arte al servicio del símbolo (12–14)
- Categoría 4: Los filósofos e ilustrados — La razón y la logia (15–17)
- Categoría 5: Los científicos — Del laboratorio a la logia (18–21)
- Categoría 6: Los líderes políticos europeos (22–25)
- Categoría 7: Los exploradores y aventureros (26–28)
- Categoría 8: Masones hispanos ilustres (29–30)
Categoría 1: Los fundadores — Padres de naciones
Ninguna historia ilustra mejor la relación entre la masonería y el nacimiento de las democracias modernas que la de los Padres Fundadores de los Estados Unidos. En las colonias americanas del siglo XVIII, las logias masónicas funcionaron como redes de confianza y debate intelectual que prepararon el terreno para la revolución más exitosa de la Ilustración.
01. George Washington (1732–1799)

| Nombre: | George Washington |
| País: | Estados Unidos |
| Logia: | Fredericksburg Lodge nº 4, Virginia |
| Iniciación: | 4 de noviembre de 1752, a los 20 años |
| Grado máximo: | Maestro Masón y Gran Maestro de la Gran Logia de Virginia |
Si hay un masón que resume la relación entre la orden y el nacimiento de la democracia estadounidense, ese es George Washington. Iniciado a los veinte años en la Fredericksburg Lodge de Virginia, fue un masón activo durante toda su vida. Presidió la primera inauguración presidencial vistiendo sus joyas masónicas y colocó la primera piedra del Capitolio con los rituales de la orden.
Washington fue elegido Gran Maestro de la Gran Logia de Virginia, aunque declinó el honor por sus responsabilidades militares y políticas. Su relación con la masonería no fue ornamental: la logia le proporcionó la red de confianza que necesitaba para coordinar la revolución en un período de alta traición y enorme riesgo personal.
Un detalle revelador: cuando Washington murió en 1799, sus hermanos masones organizaron sus funerales con todos los honores del rito. Fue enterrado con su mandil masónico. Sus últimas palabras, según el testimonio de quienes estaban presentes, no hicieron ninguna referencia a la masonería. Era, en esencia, un hombre que vivía sus valores sin necesitar anunciarlos.
«La masonería es una institución cuya base es la virtud y la ciencia, y cuyo objetivo es la felicidad de la humanidad.» — George Washington, carta a la Gran Logia de Massachusetts, 1797
02. Benjamin Franklin (1706–1790)

| Nombre: | Benjamin Franklin |
| País: | Estados Unidos |
| Logia: | St. John’s Lodge, Filadelfia |
| Iniciación: | 1731, a los 25 años |
| Grado máximo: | Gran Maestro de la Gran Logia de Pensilvania |
Benjamin Franklin es quizás el masón que mejor encarna el ideal ilustrado de la orden: hombre de letras, científico, inventor, diplomático y estadista, todo en uno. Iniciado en 1731 en Filadelfia, llegó a ser Gran Maestro de la Gran Logia de Pensilvania en 1734, con apenas 28 años.
Su dimensión masónica internacional es notable: durante sus años como embajador en París, Franklin frecuentó las logias francesas y trabó relación con los philosophes más influyentes del siglo. En la logia Les Neuf Sœurs de París —la logia de Voltaire y Condorcet— Franklin fue uno de los miembros más activos. Es uno de los pocos masones de la historia que cultivó activamente su pertenencia a la orden en dos continentes.
Como editor del periódico Pennsylvania Gazette, Franklin publicó la primera referencia pública a la masonería en América (1730) y las primeras Constituciones masónicas americanas (1734). Su obra masónica intelectual es tan importante como su obra política.
Franklin era el hombre más famoso del mundo en la segunda mitad del siglo XVIII. Que un hombre con tanto que perder fuera masón abiertamente es un testimonio de su valentía intelectual.
03. Paul Revere (1735–1818)

| Nombre: | Paul Revere |
| País: | Estados Unidos |
| Logia: | St. Andrew’s Lodge, Boston |
| Iniciación: | 1760 |
| Grado máximo: | Gran Maestro de la Gran Logia de Massachusetts (1795–1797) |
Paul Revere es famoso por su cabalgada nocturna del 18 de abril de 1775, cuando recorrió el camino de Boston a Lexington para alertar a los patriotas americanos de que las tropas británicas se acercaban. Lo que la historia popular no suele mencionar es que la mayor parte de los líderes a los que fue a avisar esa noche eran hermanos suyos de la St. Andrew’s Lodge de Boston.
La logia de San Andrés era el centro organizativo de la resistencia colonial en Boston. El famoso Motín del Té de 1773 —en el que los colonos disfrazados arrojaron cargamentos de té al puerto de Boston como protesta contra la fiscalidad británica— fue organizado mayoritariamente por miembros de esta logia. La red masónica no conspiró políticamente en el sentido clásico, pero proporcionó la confianza mutua que hacía posible la coordinación en momentos de alto riesgo.
04. José Rizal (1861–1896)

| Nombre: | José Rizal |
| País: | Filipinas / España |
| Logia: | Acacia nº 9, Madrid |
| Iniciación: | 1883, en Madrid, durante sus estudios de medicina |
| Nombre simbólico: | Dimasalang |
José Rizal es el héroe nacional de Filipinas y uno de los masones hispanos más extraordinarios de la historia. Médico, novelista, poeta, lingüista y activista político, fue iniciado masón en Madrid en 1883, mientras estudiaba medicina en la Universidad Central.
Su novela Noli Me Tángere (1887), una devastadora crítica del colonialismo español y del poder de la Iglesia en Filipinas, fue escrita en parte mientras frecuentaba las logias madrileñas y parisinas. La masonería le proporcionó un espacio de debate intelectual donde pudo articular sus ideas sobre la independencia filipina con otros reformistas de distintas nacionalidades.
Rizal fue ejecutado por las autoridades españolas el 30 de diciembre de 1896, a los 35 años, acusado de sedición, rebelión y conspiración. Su muerte convirtió al masón filipino en mártir de la independencia. La ironía es perfecta: los mismos principios de libertad y dignidad humana que la masonería predicaba en las logias de Madrid llevaron a Rizal a su muerte frente al pelotón de fusilamiento en Manila.
Rizal murió por los mismos valores que la masonería enseñaba en sus rituales: libertad de pensamiento, igualdad de los seres humanos, dignidad de los pueblos. Pocas vidas encarnan tan completamente el ideal masónico.
05. Giuseppe Garibaldi (1807–1882)

| Nombre: | Giuseppe Garibaldi |
| País: | Italia |
| Logia: | Logias de Montevideo y Roma |
| Iniciación: | Hacia 1844, en América del Sur |
| Grado máximo: | Gran Maestro del Gran Oriente de Italia |
Giuseppe Garibaldi es el masón revolucionario por excelencia: aventurero, militar, político y líder carismático que usó las redes masónicas internacionales con una habilidad que ningún otro personaje del siglo XIX igualó. Iniciado durante su exilio en América del Sur, donde participó en guerras de independencia en Brasil y Uruguay, Garibaldi regresó a Europa convertido en una figura legendaria.
Como Gran Maestro del Gran Oriente de Italia, Garibaldi fue el arquitecto masónico de la unificación italiana. Las logias le proporcionaron una red de contactos en toda Italia que fue fundamental para coordinar la campaña de los Mil —la expedición que conquistó el Reino de las Dos Sicilias en 1860 y completó la unificación italiana.
Lo que hace a Garibaldi único en la historia masónica es que usó explícitamente la fraternidad masónica como instrumento político. No ocultaba su pertenencia a la orden: la exhibía como parte de su identidad revolucionaria. Para los enemigos del Risorgimento, Garibaldi era la prueba viva de que la masonería era una amenaza política real.
06. Simón Bolívar (1783–1830)

| Nombre: | Simón Bolívar |
| País: | Venezuela / Gran Colombia |
| Logia: | Logia San Alejandro de Escocia, Cádiz |
| Iniciación: | 1803, en Cádiz, a los 20 años |
| Grado máximo: | Maestro Masón. Gran Maestre honorario de varias logias latinoamericanas |
Simón Bolívar es el masón latinoamericano más famoso y, con diferencia, el que más ha contribuido al mito de la masonería como fuerza organizadora de las independencias americanas. La realidad histórica es más matizada, pero no menos fascinante.
Bolívar fue iniciado en Cádiz en 1803, durante uno de sus viajes a Europa. Su pertenencia a la orden le proporcionó una red de contactos internacionales —militares, políticos, intelectuales— que sería fundamental para recaudar apoyo a la causa independentista. Las logias masónicas de Londres, París y Estados Unidos funcionaron como corredores diplomáticos no oficiales para los movimientos independentistas.
El uso que Bolívar hizo de la masonería fue instrumental pero sincero. Creía genuinamente en los valores de la orden —libertad, igualdad, fraternidad— y los tradujo en proyectos políticos concretos: la abolición de la esclavitud, la separación de la Iglesia y el Estado, la creación de repúblicas constitucionales. Su sueño de una Gran Colombia unida era, en muchos sentidos, un proyecto masónico en escala continental.
«Soy masón porque creo en la fraternidad universal de los hombres libres. Soy republicano porque creo que esa fraternidad solo puede realizarse en libertad.» — Atribuido a Simón Bolívar
Categoría 2: Los libertadores — La independencia de América
La masonería y la independencia de América del Sur están tan entrelazadas que resulta imposible contar una sin la otra. Las logias no organizaron las independencias —esa es la leyenda— pero proporcionaron las redes de confianza, los marcos filosóficos y las conexiones internacionales que las hicieron posibles.
07. José de San Martín (1778–1850)

| Nombre: | José de San Martín |
| País: | Argentina / Chile / Perú |
| Logia: | Logia Integridad, Cádiz; cofundador de la Logia Lautaro, Buenos Aires |
| Iniciación: | En España, durante su servicio militar. Hacia 1808 |
| Grado máximo: | Maestro Masón |
José de San Martín es, junto a Bolívar, el gran libertador masónico de América del Sur. Pero hay una diferencia fundamental entre los dos: mientras Bolívar era un político además de militar, San Martín era ante todo un hombre de acción que usó la masonería como herramienta organizativa con una precisión casi quirúrgica.
La Logia Lautaro que San Martín cofundó en Buenos Aires en 1812, junto a Francisco de Miranda, no era una logia masónica convencional. Era una organización político-militar de nuevo tipo que usaba las formas y la ritualidad masónicas como cobertura y como cemento de cohesión entre sus miembros. Sus objetivos eran explícitamente políticos: la independencia de América del Sur de la Corona española.
La lógica era perfecta: los miembros de la Logia Lautaro se conocían y confiaban entre sí por vínculos masónicos reforzados por el juramento ritual. En un contexto de guerra, donde la traición podía costar la vida, ese nivel de confianza mutua era literalmente imprescindible. La masonería no fue el motor de la independencia argentina, chilena y peruana, pero fue su lubricante.
08. Francisco de Miranda (1750–1816)

| Nombre: | Francisco de Miranda |
| País: | Venezuela |
| Logia: | Cofundador de la Logia Lautaro, Buenos Aires |
| Iniciación: | En Londres, durante su exilio. Hacia 1798 |
| Grado máximo: | Maestro Masón activo en logias de Gran Bretaña y América |
Francisco de Miranda es el precursor de la independencia venezolana y uno de los personajes más fascinantes de toda la historia masónica latinoamericana. Aventurero, intelectual, militar de fortune en tres continentes, Miranda construyó durante sus décadas de exilio una red de contactos internacionales sin precedentes, en la que la masonería jugó un papel central.
Miranda fue masón activo en logias de Gran Bretaña, Francia y América. Su red masónica le permitió recaudar apoyo financiero y político para las causas independentistas en los círculos ilustrados europeos. En Londres frecuentó la misma logia que Jeremy Bentham y otros reformistas radicales. En París conoció a los protagonistas de la Revolución Francesa. En Estados Unidos visitó a Washington y Franklin.
Su proyecto político —la Gran Colombia, una federación de repúblicas latinoamericanas independientes— era un sueño masónico en escala continental que Bolívar intentaría realizar décadas después. Miranda no vivió para verlo: murió en una prisión española en 1816, traicionado, y sus últimos años fueron una mezcla de grandeza y tragedia que muy pocos personajes históricos pueden igualar.
09. Bernardo O’Higgins (1778–1842)

| Nombre: | Bernardo O’Higgins |
| País: | Chile |
| Logia: | Logia Lautaro, Buenos Aires |
| Grado máximo: | Maestro Masón |
Bernardo O’Higgins es el padre de la independencia chilena y uno de los ejemplos más claros del papel de la Logia Lautaro en la organización de los movimientos independentistas del Cono Sur. Hijo natural de un gobernador irlandés de Chile, O’Higgins combinaba una herencia cultural ambigua con una claridad política fuera de lo común.
Iniciado en la Logia Lautaro junto a San Martín, O’Higgins fue el comandante militar que, tras la batalla de Chacabuco (1817), proclamó la independencia de Chile. Como primer Director Supremo de Chile independiente, impulsó reformas profundamente influenciadas por los valores masónicos: educación pública, libertad religiosa, abolición de los títulos nobiliarios y reducción del poder de la Iglesia.
Sus reformas le costaron el poder: en 1823 fue obligado a abdicar por una coalición de conservadores y eclesiásticos que veían en sus políticas laicas una amenaza directa a sus privilegios. Pasó el resto de su vida en el exilio peruano. Es uno de los muchos casos en la historia masónica de un reformador que pagó personalmente el precio de sus convicciones.
10. Benito Juárez (1806–1872)

| Nombre: | Benito Juárez |
| País: | México |
| Logia: | Logias de Oaxaca y Ciudad de México |
| Iniciación: | Hacia 1847 |
| Grado máximo: | Gran Maestro del Gran Oriente Nacional de México |
Benito Juárez es el masón latinoamericano que más directamente tradujo los valores de la orden en políticas de Estado. Indígena zapoteca de origen humilde, llegó a ser presidente de México y el arquitecto de la transformación más profunda del país en el siglo XIX: la separación de la Iglesia y el Estado.
Las Leyes de Reforma que Juárez promulgó entre 1855 y 1863 —nacionalización de los bienes eclesiásticos, supresión de órdenes religiosas, matrimonio civil, registro civil de nacimientos y defunciones— son la aplicación más literal de los principios masónicos en la legislación de un Estado latinoamericano. No es casualidad que fuera precisamente Juárez, Gran Maestro masónico, quien las firmara.
La resistencia que generó fue proporcionalmente enorme. La Iglesia Católica excomulgó a Juárez. Los conservadores desencadenaron una guerra civil. El emperador Maximiliano de Habsburgo fue impuesto por Francia para revertir las reformas. Juárez derrotó a todos, fusiló a Maximiliano y restauró la república. Es el único masón latinoamericano que puede reivindicar haber ganado tanto una guerra civil como una guerra contra una potencia europea.
El masón más poderoso de América Latina no fue ni Bolívar ni San Martín. Fue Juárez: el único que tuvo el tiempo, la posición y la voluntad de transformar el Estado desde dentro, en lugar de conquistarlo desde fuera.
11. José Martí (1853–1895)

| Nombre: | José Martí |
| País: | Cuba |
| Logia: | Logia Caballeros de la Luz, Nueva York |
| Iniciación: | Hacia 1871, en España durante su exilio |
| Grado máximo: | Maestro Masón activo |
José Martí es el caso más fascinante de masón revolucionario en la historia cubana. Poeta, ensayista, periodista y organizador político de primera magnitud, Martí usó las redes masónicas de Nueva York —donde vivió en exilio durante más de una década— para construir el Partido Revolucionario Cubano y coordinar el movimiento que desencadenaría la guerra de independencia de Cuba.
La logia Caballeros de la Luz de Nueva York, de la que Martí era miembro activo, era un punto de encuentro de exiliados cubanos y latinoamericanos comprometidos con la independencia. Los rituales masónicos de igualdad y fraternidad eran literalmente aplicados en una comunidad de emigrantes de distintas razas, clases y orígenes que trabajaban juntos por el mismo objetivo.
Martí murió en la primera batalla de la guerra que había organizado, el 19 de mayo de 1895, en Dos Ríos, Cuba, a los 42 años. Su muerte en combate, en el primer mes de una guerra que había tardado años en preparar, es uno de los episodios más trágicos de la historia latinoamericana. El hombre que organizó la independencia no vivió para verla.
Categoría 3: Los músicos — El arte al servicio del símbolo
La relación entre la masonería y la música clásica es uno de los aspectos más documentados y fascinantes de la historia de la orden. En la Viena del siglo XVIII, las logias masónicas eran centros de vida musical activa: organizaban conciertos, encargaban composiciones y proporcionaban audiencias cultivadas y generosas a los compositores que frecuentaban sus salones.
12. Wolfgang Amadeus Mozart (1756–1791)

| Nombre: | Wolfgang Amadeus Mozart |
| País: | Austria |
| Logia: | Zur Wohltätigkeit (La Beneficencia), Viena |
| Iniciación: | 14 de diciembre de 1784, a los 28 años |
| Grado máximo: | Maestro Masón |
Mozart es el masón músico por excelencia y, probablemente, el masón artista más conocido de toda la historia. Su iniciación en la logia La Beneficencia de Viena el 14 de diciembre de 1784 fue el inicio de una relación con la masonería que marcaría profundamente sus últimos siete años de vida y algunas de sus obras más importantes.
La Viena masónica de los años 1780 era un mundo extraordinario. En las logias vienesas se daban cita aristócratas iluminados, científicos, filósofos, músicos y artistas. El propio padre de Mozart, Leopold, fue iniciado en la misma logia que su hijo en 1785. Joseph Haydn, íntimo amigo de Mozart, era también masón.
La influencia de la masonería en la obra de Mozart es directa y documentada. Compuso varias obras específicamente masónicas: la cantata Die Maurerfreude (La alegría del masón, K.471), las Masonic Funeral Music (K.477) y, sobre todo, Die Zauberflöte (La Flauta Mágica, K.620), su última ópera, estrenada en septiembre de 1791, dos meses antes de su muerte. La Flauta Mágica está impregnada de simbolismo masónico: el viaje iniciático de Tamino, las pruebas del fuego y el agua, el templo de Sarastro, la lucha entre la luz y la oscuridad.
Un dato revelador sobre su muerte: Mozart murió el 5 de diciembre de 1791, con 35 años, en circunstancias que siguen siendo objeto de debate. Fue enterrado en una fosa común en Viena, sin ninguna ceremonia especial. Sus hermanos masones organizaron un acto conmemorativo en la logia el 10 de diciembre. El orador funebre leyó una alocución en la que describió a Mozart como un ejemplo perfecto del trabajo masónico sobre la piedra bruta.
La Flauta Mágica no es una ópera con simbolismo masónico: es un manifiesto masónico en forma de ópera. Cada escena, cada personaje, cada prueba corresponde a un elemento del ritual iniciático de la orden.
13. Franz Joseph Haydn (1732–1809)

| Nombre: | Franz Joseph Haydn |
| País: | Austria |
| Logia: | Zur wahren Eintracht (La Verdadera Concordia), Viena |
| Iniciación: | 11 de febrero de 1785 |
| Grado máximo: | Maestro Masón |
Haydn fue iniciado masón en febrero de 1785, apenas dos meses después que Mozart, en la logia La Verdadera Concordia de Viena, considerada la logia más intelectualmente activa de la ciudad. Es uno de los detalles más deliciosos de la historia musical: los dos compositores más importantes de la Viena del siglo XVIII eran hermanos masones, se conocían desde hacía años y se admiraban mutuamente.
La logia La Verdadera Concordia era excepcional en el panorama masónico vienés: su orientación era marcadamente científica e intelectual. Entre sus miembros había naturalistas, geólogos, botánicos y matemáticos. Para Haydn, que era un hombre de cultura amplia más allá de la música, la logia representó un espacio de estimulación intelectual que complementaba su carrera musical.
A diferencia de Mozart, cuya relación con la masonería fue intensa y creativa, la de Haydn fue más discreta. No compuso obras explícitamente masónicas de la misma envergadura que La Flauta Mágica. Pero su presencia en la logia era constante, y varios estudiosos han identificado elementos simbólicos masónicos en sus sinfonías tardías.
14. Franz Liszt (1811–1886)

| Nombre: | Franz Liszt |
| País: | Hungría / Francia |
| Logia: | Zur Einigkeit (La Unidad), Frankfurt |
| Iniciación: | 1841, a los 29 años |
| Grado máximo: | Maestro Masón |
Franz Liszt es el caso más inesperado de la lista: el mayor virtuoso del piano del siglo XIX, el hombre que inventó el recital moderno, el compositor más famoso de Europa en vida, era masón. Su iniciación en la logia La Unidad de Frankfurt en 1841 coincidió con el período de mayor esplendor de su carrera como concertista.
La masonería de Liszt tiene una dimensión social notable. Era un hombre de origen humilde que había conquistado los salones de Europa con su talento, y las logias masónicas le ofrecían un espacio donde su valía era reconocida independientemente de su origen. La igualdad masónica, abstracta para muchos, era para Liszt una experiencia concreta de aceptación.
La trayectoria posterior de Liszt toma un giro inesperado: en 1865 recibió las órdenes menores de la Iglesia Católica, convirtiéndose en el Abbé Liszt. La coexistencia de su condición masónica y su devoción católica en la misma persona es uno de los ejemplos más claros de que la incompatibilidad entre masonería y catolicismo que proclama el Vaticano no fue siempre vivida así por sus fieles.
Categoría 4: Los filósofos e ilustrados — La razón y la logia
Si hay un período en el que la masonería y la vida intelectual occidental estuvieron más estrechamente unidas, es el siglo XVIII. Las logias masónicas fueron, en muchas ciudades europeas, los espacios de debate más libres de la época: lugares donde hombres de distintas clases y creencias podían discutir filosofía, ciencia y política sin los corsés del dogma religioso o la censura estatal.
15. Voltaire (1694–1778)

| Nombre: | Voltaire |
| País: | Francia |
| Logia: | Les Neuf Sœurs (Las Nueve Hermanas), París |
| Iniciación: | 7 de abril de 1778, a los 83 años |
| Grado máximo: | Aprendiz masón |
La iniciación de Voltaire en la logia Les Neuf Sœurs de París el 7 de abril de 1778 es uno de los acontecimienos más simbólicos de la historia masónica. El mayor adversario intelectual del dogmatismo religioso del siglo XVIII, el hombre que había pasado su vida entera combatiendo la superstición y la intolerancia, eligió los últimos meses de su vida para unirse formalmente a la fraternidad que encarnaba esos mismos valores.
Voltaire tenía 83 años cuando fue iniciado. Su salud era frágil y murió apenas un mes y medio después de su iniciación, el 30 de mayo de 1778. El brevísimo período de su vida masónica formal es inversamente proporcional a su relevancia simbólica: Voltaire masón es, ante todo, un gesto. La declaración pública de un hombre al final de su vida de que los valores de la fraternidad, la tolerancia y la razón libre son los valores con los que quiere ser recordado.
La logia Les Neuf Sœurs era excepcional en el panorama masónico parisino. Entre sus miembros estaban Benjamin Franklin —que presidió la ceremonia de iniciación de Voltaire— y los más brillantes intelectuales del momento. Era, literalmente, la logia de la Ilustración.
Voltaire tardó 83 años en hacerse masón. La espera fue larga, pero el momento fue perfecto: su iniciación es el símbolo más preciso del vínculo entre la Ilustración y la masonería.
16. Montesquieu (1689–1755)

| Nombre: | Montesquieu |
| País: | Francia |
| Logia: | Horn Lodge, Londres |
| Iniciación: | 1730, durante su visita a Londres |
| Grado máximo: | Maestro Masón |
Charles-Louis de Secondat, barón de Montesquieu, es uno de los filósofos más influyentes de la historia política occidental. Su obra El espíritu de las leyes (1748) formuló por primera vez de manera sistemática la doctrina de la separación de poderes —ejecutivo, legislativo y judicial— que se convertiría en el fundamento de todas las constituciones democráticas modernas.
Montesquieu fue iniciado en 1730 durante una visita a Londres, en la Horn Lodge. La elección de Inglaterra para su iniciación no es casual: la Gran Bretaña del siglo XVIII era el modelo político que Montesquieu admiraba y que describió en El espíritu de las leyes como el sistema más capaz de garantizar la libertad individual. La masonería inglesa era, para él, una expresión de esa misma cultura de libertad.
La conexión entre la filosofía política de Montesquieu y los valores masónicos es directa: la separación de poderes que propone es, en esencia, la misma lógica que la masonería aplica en su estructura interna, donde ningún hermano tiene poder absoluto y los cargos rotan regularmente.
17. Johann Wolfgang von Goethe (1749–1832)

| Nombre: | Johann Wolfgang von Goethe |
| País: | Alemania |
| Logia: | Amalia, Weimar |
| Iniciación: | 23 de junio de 1780 |
| Grado máximo: | Maestro Masón, miembro de la logia durante 50 años |
Goethe es el masón literario más importante de la historia alemana y uno de los más longevos de toda la lista: perteneció a la logia Amalia de Weimar durante más de cincuenta años, desde su iniciación en 1780 hasta su muerte en 1832. No fue un masón nominal o ceremonial: fue un hermano activo que ocupó cargos en la logia y redactó numerosas planchas filosóficas.
La presencia de la masonería en la obra de Goethe es subterránea pero constante. Algunos especialistas identifican elementos masónicos en el Fausto, especialmente en la segunda parte, donde el viaje de Fausto tiene una estructura claramente iniciática. La búsqueda de Fausto —el conocimiento total, la comprensión de lo que sostiene el mundo— es, en el fondo, la búsqueda masónica por excelencia.
Goethe escribió también varias obras directamente masónicas, entre ellas la pieza teatral inacabada Die Geheimnisse (Los misterios) y un discurso para la celebración del solsticio de verano en su logia. Su relación con la masonería no era decorativa: era parte de su identidad intelectual.
Categoría 5: Los científicos — Del laboratorio a la logia
La idea de que la masonería y la ciencia son compatibles —que el rigor racional del método científico y el camino iniciático masónico no solo no se contradicen sino que se refuerzan— tiene en estos personajes sus mejores ejemplos.
18. Santiago Ramón y Cajal (1852–1934)

| Nombre: | Santiago Ramón y Cajal |
| País: | España |
| Logia: | Caballeros de la Noche nº 68, Zaragoza |
| Iniciación: | Entre enero y marzo de 1877, a los 25 años |
| Nombre simbólico: | Averroes |
Santiago Ramón y Cajal es el único Premio Nobel de la lista y, con diferencia, el científico español más importante de todos los tiempos. Su descripción de la estructura del sistema nervioso a través de la teoría neuronal —que demostró que el sistema nervioso está compuesto por células individuales, las neuronas, en lugar de una red continua— le valió el Nobel de Medicina en 1906, compartido con Camillo Golgi.
Cajal fue iniciado masón a los 25 años en la logia Caballeros de la Noche de Zaragoza, donde adoptó el nombre simbólico de Averroes —el gran médico y filósofo andalusí— en una elección que revela mucho sobre su visión del conocimiento: racional, universalista, heredero de la mejor tradición científica independientemente de su origen religioso o cultural.
El dato está rigurosamente documentado: el 22 de marzo de 1877, Cajal figura ya inscrito como aprendiz masónico en documentación del Archivo Histórico Nacional de Salamanca. Alcanzó el grado de compañero en julio de 1878, y ahí parece haberse detenido su actividad masónica. Una carta de 1922 en la que Cajal habla con cierto distanciamiento de «presidir logias masónicas» sugiere que su relación con la orden se enfrió con los años.
La condición masónica de Cajal ha sido sistemáticamente silenciada en las biografías oficiales durante el franquismo, período en el que fue simultáneamente glorificado como gloria nacional y expurgado de cualquier referencia a su pertenencia a la orden perseguida por la dictadura. Es uno de los muchos casos en los que la represión histórica ha distorsionado el relato de la masonería española.
Cajal eligió como nombre masónico el de Averroes: un médico árabe del siglo XII, símbolo de la tradición científica que cruza fronteras religiosas y culturales. En esa elección está todo Cajal.
19. Alexander Fleming (1881–1955)

| Nombre: | Alexander Fleming |
| País: | Gran Bretaña |
| Logia: | Santa María de Santander, Londres |
| Iniciación: | 1909, a los 28 años |
| Grado máximo: | Maestro Masón. Llegó a ser maestro de ceremonias de su logia |
Alexander Fleming, el descubridor de la penicilina y uno de los científicos que más vidas han salvado en la historia de la medicina, era masón activo. Iniciado en 1909 en la logia londinense Santa María de Santander, fue un hermano comprometido que llegó a desempeñar el cargo de maestro de ceremonias.
El descubrimiento de la penicilina en 1928 —uno de los hallazgos más célebres de la historia de la medicina, surgido de una contaminación accidental en una placa de cultivo que Fleming tuvo la perspicacia de no desechar— ocurrió mientras era masón activo. No existe ninguna relación causal entre su masonería y su genio científico, naturalmente. Pero la imagen de Fleming en la logia, trabajando en los rituales de fraternidad, mientras en su laboratorio gestaba uno de los descubrimientos médicos más importantes de la historia, es una de las más evocadoras de esta lista.
Fleming recibió el Premio Nobel de Medicina en 1945, compartido con Howard Florey y Ernst Boris Chain. En su discurso de aceptación en Estocolmo no hizo ninguna referencia a su condición masónica, como era habitual en la discreción de los masones ingleses de su época.
20. Buzz Aldrin (1930–2024)

| Nombre: | Buzz Aldrin |
| País: | Estados Unidos |
| Logia: | Clear Lake Lodge nº 1417, Texas |
| Iniciación: | 1969 |
| Grado máximo: | Maestro Masón del grado 32 del Rito Escocés |
Buzz Aldrin es el masón más insólito de esta lista y, posiblemente, el masón que realizó el gesto masónico más extraordinario de la historia: llevó la insignia de la masonería a la Luna.
El 20 de julio de 1969, mientras Neil Armstrong hacía la primera caminata lunar de la historia, Buzz Aldrin realizó en el módulo lunar Eagle un acto privado pero deliberadamente simbólico: celebró la comunión cristiana y depositó sobre la superficie lunar un banderín masónico y un certificado especial emitido por el Gran Oriente de Texas, convirtiendo la Luna en el escenario del viaje masónico más literal de la historia.
Aldrin era consciente del valor simbólico del gesto: la masonería, nacida en los gremios de constructores de catedrales que desafiaban la gravedad con sus torres y agujas, llegaba finalmente al cuerpo celeste más próximo a la Tierra. El albañil había completado el arco de la humanidad.
Los masones medievales construían las torres más altas de su mundo para acercarse al cielo. Buzz Aldrin llevó la masonería a la Luna. El Arte Real había completado el arco.
21. Erasmo Darwin (1731–1802)

| Nombre: | Erasmo Darwin |
| País: | Gran Bretaña |
| Logia: | Canongate Kilwinning nº 2, Edimburgo |
| Iniciación: | Hacia 1770 |
| Grado máximo: | Maestro Masón, miembro del Lunar Circle de Birmingham |
Erasmo Darwin —abuelo del Erasmo Darwin que formuló la teoría de la evolución— es uno de los grandes olvidados de la historia masónica. Médico, poeta, naturalista, inventor y filósofo, fue una de las mentes más extraordinarias de la Ilustración británica.
El Lunar Circle de Birmingham, grupo de científicos e inventores del que Darwin era miembro central, incluía también a James Watt (el inventor de la máquina de vapor) y a Joseph Priestley (el descubridor del oxígeno), ambos con vinculaciones masónicas. Este grupo, que se reunía los lunes de luna llena para poder volver a casa con luz —de ahí su nombre—, es uno de los ejemplos más fascinantes de cómo las redes masónicas del siglo XVIII funcionaron como espacios de innovación científica y tecnológica.
Categoría 6: Los líderes políticos europeos
22. Winston Churchill (1874–1965)

| Nombre: | Winston Churchill |
| País: | Gran Bretaña |
| Logia: | Studholme Lodge nº 1591, Londres |
| Iniciación: | 24 de mayo de 1901, a los 26 años |
| Grado máximo: | Maestro Masón |
Winston Churchill fue iniciado masón en 1901, el mismo año en que entró en el Parlamento como diputado conservador. Tenía 26 años y una carrera brillante pero incierta por delante. La logia Studholme de Londres era una logia de caballeros y políticos jóvenes con ambiciones, y Churchill encajaba perfectamente en ese perfil.
Lo que distingue a Churchill de otros masones políticos de esta lista es la discreción posterior. Una vez consolidada su carrera política, Churchill no volvió a hacer ninguna referencia pública a su condición masónica. No hay constancia de que asistiera a tenidas después de los primeros años. Su biógrafía oficial, la monumental obra de Martin Gilbert, menciona la masonería de pasada y sin desarrollarla.
La pregunta que queda sin respuesta definitiva es si Churchill siguió identificándose con los valores masónicos durante su larga carrera política. Su resistencia al nazismo —que persiguió a la masonería con tanta ferocidad como a cualquier otra minoría— sugiere una afinidad de valores que va más allá de la coincidencia.
23. Frederick II de Prusia, ‘el Grande’ (1712–1786)

| Nombre: | Frederick II de Prusia, ‘el Grande’ |
| País: | Prusia |
| Logia: | Aux Trois Globes (Los Tres Globos), Berlín |
| Iniciación: | 14 de agosto de 1738, a los 26 años |
| Grado máximo: | Gran Maestro de la Gran Logia de Prusia |
Federico el Grande es el monarca más importante de todos los masones de esta lista. Rey de Prusia durante casi medio siglo (1740–1786), fue uno de los soberanos más ilustrados del siglo XVIII y uno de los pocos reyes que se iniciaron en la masonería sin ocultarlo.
Su iniciación en 1738 fue un acontecimiento político de primera magnitud: solo ese año, el papa Clemente XII había promulgado la bula In Eminenti condenando la masonería. Un príncipe prusiano haciéndose masón inmediatamente después de la condena papal era una declaración de independencia intelectual con todas sus letras.
Como rey, Federico el Grande fue el protector de la masonería prusiana y uno de sus más activos promotores en Europa Central. Su reinado fue simultáneamente una demostración de que la masonería y el poder político no eran incompatibles y, paradójicamente, de que los valores masónicos de igualdad y fraternidad eran más fáciles de proclamar en la logia que de aplicar en el Estado que gobernaba.
24. Theodor Roosevelt (1858–1919)

| Nombre: | Theodor Roosevelt |
| País: | Estados Unidos |
| Logia: | Matinecock Lodge nº 806, Nueva York |
| Iniciación: | 1901 |
| Grado máximo: | Maestro Masón |
Theodore Roosevelt, vigésimo sexto presidente de los Estados Unidos y Premio Nobel de la Paz de 1906, fue iniciado masón en 1901, el mismo año en que asumió la presidencia tras el asesinato de William McKinley. Su masonería fue discreta pero consistente con su carácter: un hombre de valores claros y acción directa.
Roosevelt es notable en la historia masónica norteamericana como uno de los últimos presidentes masones que ejerció activamente durante su mandato. En el siglo XX, la relación entre masonería y presidencia de los Estados Unidos se fue diluyendo gradualmente, a medida que la política americana se confesionalizaba y la masonería perdía el peso social que había tenido en el siglo XIX.
25. Oscar Wilde (1854–1900)

| Nombre: | Oscar Wilde |
| País: | Irlanda / Gran Bretaña |
| Logia: | Apollo University Lodge nº 357, Oxford |
| Iniciación: | 1875, a los 21 años, durante sus estudios en Oxford |
| Grado máximo: | Maestro Masón |
Oscar Wilde es, sin ninguna duda, el masón más inesperado e irónico de toda la historia de la orden. El escritor más brillante del teatro victoriano, el dandi que convirtió la paradoja en arte y el escándalo en autobiografía, era masón. La imagen de Wilde en la logia Oxford, con su mandil y sus instrumentos rituales, realizando el trabajo masónico de perfeccionamiento interior, es al mismo tiempo desconcertante y perfectamente coherente.
Desconcertante porque Wilde no encaja en el perfil del masón típico: su ironía hacia cualquier forma de solemnidad, su escepticismo sistemático ante cualquier institucón, su vida deliberadamente excéntrica. Coherente porque la masonería de Oxford era, antes que nada, un espacio de sociabilidad intelectual entre estudiantes brillantes, y Wilde era exactamente eso.
No hay constancia de que Wilde siguiera activo en la masonería tras su graduación. Su vida posterior —el éxito teatral, el escándalo, la prisión y el exilio— no dejó espacio para las tenidas regulares. Pero el dato de su iniciación en Oxford permanece como uno de los más deliciosos de esta lista.
Oscar Wilde masón. El hombre que dijo que «la seriedad es el último refugio de los que no tienen ingenio» realizó el ritual masónico con toda la seriedad que exige. O quizás con toda la ironía que merece.
Categoría 7: Los exploradores y aventureros
26. Charles Lindbergh (1902–1974)

| Nombre: | Charles Lindbergh |
| País: | Estados Unidos |
| Logia: | Keystone Lodge nº 243, Misuri |
| Iniciación: | 1926 |
| Grado máximo: | Maestro Masón |
Charles Lindbergh realizó el primer vuelo transatlántico en solitario de la historia el 20–21 de mayo de 1927, volando de Nueva York a París en 33 horas y 30 minutos a bordo del Spirit of St. Louis. Era masón desde el año anterior.
La masonería de Lindbergh pertenece a ese período de la historia americana en que ser masón era casi tan natural como ser protestante o republicano: la orden tenía en los años 1920 más de tres millones de miembros en Estados Unidos y era una parte habitual de la sociabilidad masculina de las clases medias. Lindbergh era, en ese sentido, un masón de su tiempo: ingresó porque era lo que hacían los hombres de su entorno, no por una búsqueda filosófica intensa.
27. David Livingstone (1813–1873)

| Nombre: | David Livingstone |
| País: | Gran Bretaña |
| Logia: | Logia masónica de Blantyre, Escocia |
| Iniciación: | 1839 |
| Grado máximo: | Maestro Masón |
David Livingstone es el explorador y misionero escocés que recorrió el interior de África como ningún europeo había hecho antes, descubrió las cataratas del Zambeze (que llamó Victoria en honor a la reina) y fue el primer europeo en cruzar el continente africano de este a oeste. Era masón y, como muchos masones escoceses del siglo XIX, veía en su fraternidad masónica una dimensión de su vocación humanitaria.
La masonería escocesa del siglo XIX tenía una fuerte tradición de filantropía y servicio social que encontraba su expresión natural en el trabajo misionero y humanitario. Para Livingstone, cuya lucha contra la esclavitud en África fue tan importante como su trabajo de exploración geográfica, los valores masónicos de igualdad y fraternidad tenían una aplicación directa en el continente que recorría.
28. Kit Carson (1809–1868)

| Nombre: | Kit Carson |
| País: | Estados Unidos |
| Logia: | Montezuma Lodge nº 109, Nuevo México |
| Iniciación: | 1854 |
| Grado máximo: | Maestro Masón |
Kit Carson, el legendario explorador, guía fronterizo y militar del Oeste americano, es uno de los masones más sorprendentes de esta lista. Hombre de poca educación formal pero enorme capacidad práctica, Carson representa el lado más democrático de la masonería americana del siglo XIX: la orden que aceptaba a sus miembros por su carácter y no por su origen social.
Carson no encajaba en ninguno de los perfiles habituales del masón decimonónico: no era militar de carrera, ni político, ni intelectual, ni comerciante. Era un hombre del campo, un explorador que hablaba más lenguas indígenas que inglés culto. Pero la logia Montezuma de Nuevo México lo aceptó y lo trató como a un igual. Es uno de los ejemplos más claros de que la igualdad masónica no era solo una fórmula ritual.
Categoría 8: Masones hispanos ilustres
Más allá de los políticos del siglo XIX y XX, la historia masónica hispana tiene figuras notables en la literatura y el pensamiento.
29. Diego Martínez Barrio (1883–1962)

| Nombre: | Diego Martínez Barrio |
| País: | España |
| Logia: | Logia Isis y Osiris nº 7, Sevilla |
| Iniciación: | 1906, a los 23 años |
| Grado máximo: | Gran Maestro del Gran Oriente Español. Grado 33 del Rito Escocés |
Diego Martínez Barrio es el masón español más importante del siglo XX en términos de cargo masónico: fue Gran Maestro del Gran Oriente Español durante los años de la Segunda República y mantuvo ese cargo durante el largo exilio que siguió a la derrota republicana en la Guerra Civil.
Político del Partido Republicano Radical y luego fundador de Unión Republicana, Martínez Barrio fue presidente de las Cortes durante la República y, en el exilio, presidente de la República Española en el exilio desde 1945 hasta su muerte en 1962. Fue simultáneamente el máximo representante institucional de la masonería española y el jefe de Estado de la España democrática en el destierro. Esas dos condiciones —masón y republicano exiliado— eran, en la España de Franco, literalmente sinónimas.
Murió en París en 1962, sin haber podido regresar a España. El franquismo le había condenado a muerte en ausencia. Sus restos no regresaron a España hasta décadas después de la democracia.
30. Antonio Machado (1875–1939)

| Nombre: | Antonio Machado |
| País: | España |
| Logia: | Logia Mantua nº 3, Madrid |
| Iniciación: | 1930, según el testimonio del historiador Emilio González López |
| Grado máximo: | No documentado con precisión |
Antonio Machado es el caso más delicado de esta lista: el más grande poeta de la generación del 98, el autor de Campos de Castilla, cuya condición masónica no está documentada con la misma solidez que los otros veintinueve nombres de este artículo, pero cuyo testimonio biográfico resulta suficientemente sólido como para incluirlo con las debidas cautelas.
La posible condición masónica de Machado fue señalada por el historiador Emilio González López, que afirmó su iniciación en la logia Mantua de Madrid en 1930. Ian Gibson, en su monumental biografía del poeta, documenta que el padre y el abuelo de Machado eran masones, y que el ambiente familiar e intelectual del poeta estaba profundamente impregnado de los valores de la Ilustración y el republicanismo que la masonería española representaba.
Un dato revelador: Machado murió el 22 de febrero de 1939, en Colliure (Francia), apenas días después de cruzar la frontera con los últimos refugiados republicanos. Tenía 63 años y llevaba en el bolsillo un papel con los últimos versos que escribió. Entre sus últimas posesiones figuraba un escrito con los versos del Juan de Mairena que concluye: «Caminante, son tus huellas el camino y nada más». Si era masón, murió en exilio como tantos de sus hermanos de orden.
Machado dedicó su vida a los valores que la masonería proclama: la razón, la tolerancia, la igualdad, la dignidad del trabajo intelectual. Fuera o no masón formalmente, fue masón en el sentido más profundo del término.
Conclusión: lo que une a estos treinta
Treinta vidas. Diez países. Tres siglos. Un presidente y un poeta, un rey y un explorador, un compositor y un científico, un libertador y un astronauta. ¿Qué tienen en común?
La respuesta obvia es la masonería. Pero la respuesta más precisa es que la masonería fue, para cada uno de ellos, cosas distintas. Para Washington fue una red de confianza en tiempos de guerra. Para Mozart fue una comunidad de hermanos en una ciudad que lo admiraba pero que no siempre lo comprendía. Para Juárez fue una filosofía que se podía convertir en leyes. Para Rizal fue un espacio de libertad intelectual en el corazón de la metrópoli que oprimía su país. Para Cajal fue, quizás, un experimento filosófico del que se alejó sin rencor.
Lo que sí comparten todos es que fueron personas que buscaron, encontraron en la masonería algo que necesitaban —fraternidad, libertad, formación, redes de confianza— y lo usaron para hacer lo que vinieron a hacer al mundo. La masonería no los hizo grandes. Pero fue, para muchos de ellos, el espacio donde encontraron a los hermanos y las ideas que necesitaban para serlo.
Eso es, en el fondo, lo que la masonería ha sido siempre: un espacio. Un espacio de libertad intelectual, de igualdad formal, de fraternidad real y de trabajo sobre uno mismo. Lo que cada masón hace con ese espacio depende enteramente de él.
«La masonería no hace grandes a los hombres. Pero les da el espacio donde la grandeza, si está en ellos, puede crecer.» — Reflexión masónica
Índice de los 30 masones por categoría
Padres de naciones
- George Washington (1732–1799) · EE.UU.
- Benjamin Franklin (1706–1790) · EE.UU.
- Paul Revere (1735–1818) · EE.UU.
- José Rizal (1861–1896) · Filipinas
- Giuseppe Garibaldi (1807–1882) · Italia
- Simón Bolívar (1783–1830) · Venezuela
Libertadores de América
- José de San Martín (1778–1850) · Argentina
- Francisco de Miranda (1750–1816) · Venezuela
- Bernardo O’Higgins (1778–1842) · Chile
- Benito Juárez (1806–1872) · México
- José Martí (1853–1895) · Cuba
Músicos
- Wolfgang Amadeus Mozart (1756–1791) · Austria
- Franz Joseph Haydn (1732–1809) · Austria
- Franz Liszt (1811–1886) · Hungría
Filósofos e ilustrados
- Voltaire (1694–1778) · Francia
- Montesquieu (1689–1755) · Francia
- Johann Wolfgang von Goethe (1749–1832) · Alemania
Científicos
- Santiago Ramón y Cajal (1852–1934) · España
- Alexander Fleming (1881–1955) · Gran Bretaña
- Buzz Aldrin (1930–2024) · EE.UU.
- Erasmo Darwin (1731–1802) · Gran Bretaña
Líderes políticos europeos
- Winston Churchill (1874–1965) · Gran Bretaña
- Federico II de Prusia el Grande (1712–1786) · Prusia
- Theodore Roosevelt (1858–1919) · EE.UU.
- Oscar Wilde (1854–1900) · Irlanda
Exploradores y aventureros
- Charles Lindbergh (1902–1974) · EE.UU.
- David Livingstone (1813–1873) · Gran Bretaña
- Kit Carson (1809–1868) · EE.UU.
Masones hispanos ilustres
- Diego Martínez Barrio (1883–1962) · España
- Antonio Machado (1875–1939) · España
Fuentes y bibliografía
- José Antonio Ferrer Benimeli: Jefes de Gobierno masones. España 1868-1936 (La Esfera de los Libros, 2007).
- José Antonio Ferrer Benimeli: La Masonería en Aragón (Librería General, 1985). Fuente principal para Ramón y Cajal.
- Wikipedia ES: ‘Santiago Ramón y Cajal’ — con referencias al CDMH de Salamanca.
- Centro Documental de la Memoria Histórica (CDMH), Salamanca: Cuadro de la Logia Caballeros de la Noche, Zaragoza.
- Freemason.org: Famous Freemasons (fuente oficial de la Gran Logia de California).
- Masons of California: Famous Freemasons (freemason.org/es/famous-freemasons/, junio 2025).
- Ian Gibson: Vida de Antonio Machado. Referencia a la posible condición masónica de Machado.
- Musée de la Grande Loge de France: Archives historiques. Para masones franceses.
- Grand Lodge of England: Historical Records. Para masones ingleses.
- Albert G. Mackey: Encyclopedia of Freemasonry (1873). Referencia histórica clásica.
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