Pocas imágenes son tan representativas de la masonería como las dos grandes columnas situadas a la entrada del Templo simbólico. Conocidas tradicionalmente por sus iniciales J y B, estas columnas remiten directamente al relato bíblico de la construcción del Templo de Salomón y constituyen uno de los símbolos más antiguos y universales de la tradición masónica.
Para el iniciado, las columnas no son únicamente un recuerdo arquitectónico. Representan el umbral entre el mundo profano y el espacio dedicado a la búsqueda de la verdad. Cruzarlas significa dejar atrás las preocupaciones cotidianas para emprender un camino de conocimiento, disciplina y perfeccionamiento moral.
Su presencia en prácticamente todos los ritos masónicos demuestra la importancia de este símbolo dentro de la tradición iniciática.
El origen bíblico de las columnas Jachin y Boaz
La referencia más conocida a estas columnas aparece en el relato de la construcción del Templo de Salomón, descrito en el Primer Libro de los Reyes (7:15-22) y ampliado en el Segundo Libro de las Crónicas (3:15-17).
Según estos textos, el artesano Hiram de Tiro fundió dos grandes columnas de bronce que fueron colocadas delante del pórtico del templo.
La columna situada al sur recibió el nombre de Jachin (יַכִּין), que suele traducirse como «Él establecerá» o «Él afirmará».
La columna situada al norte fue denominada Boaz (בֹּעַז), interpretada habitualmente como «En Él está la fuerza» o «Con fortaleza».
Es importante señalar que las Escrituras no atribuyen a estas columnas una función estructural. Su carácter parece ser eminentemente ceremonial y simbólico, circunstancia que facilitó su posterior incorporación a la tradición masónica.
De la tradición bíblica al simbolismo masónico
Cuando la masonería especulativa comenzó a desarrollar su lenguaje simbólico durante los siglos XVII y XVIII, encontró en el Templo de Salomón una fuente inagotable de enseñanzas.
Las columnas pasaron a representar mucho más que un elemento arquitectónico.
Se convirtieron en la puerta simbólica del conocimiento.
Todo iniciado comienza su recorrido atravesando ese umbral.
No entra únicamente en un edificio.
Entra en una nueva forma de comprenderse a sí mismo y de relacionarse con los demás.
Por ello, las columnas aparecen desde los primeros grados de la masonería y conservan una presencia constante en la decoración del templo.
¿Qué representan las columnas J y B?
Aunque los distintos ritos ofrecen interpretaciones complementarias, existe un amplio consenso en torno a varios significados fundamentales.
La estabilidad
Las columnas evocan la solidez de toda construcción bien concebida.
Un edificio necesita fundamentos firmes para permanecer en pie.
Del mismo modo, el desarrollo moral del ser humano requiere principios sólidos sobre los que construir su vida.
La fuerza y la firmeza
El propio nombre Boaz hace referencia a la fortaleza.
No se trata de la fuerza física.
Representa la fortaleza del carácter.
La capacidad para mantenerse fiel a los principios éticos incluso en circunstancias difíciles.
La permanencia
Jachin alude a aquello que permanece establecido.
La masonería interpreta este concepto como la estabilidad de los valores fundamentales que orientan la vida del iniciado.
La verdad, la justicia y la fraternidad constituyen pilares que no dependen de las modas ni de las circunstancias.
El equilibrio
Las columnas aparecen siempre en pareja.
Ninguna tiene sentido aislada.
Juntas representan la armonía entre principios complementarios.
La tradición masónica utiliza con frecuencia esta imagen para recordar que toda construcción requiere equilibrio.
La fuerza necesita prudencia.
La libertad necesita responsabilidad.
El conocimiento necesita humildad.
Las columnas y la entrada al Templo
Uno de los aspectos más relevantes de este símbolo es su posición.
Las columnas no se encuentran en el centro del templo.
Se sitúan en la entrada.
Esta ubicación posee un profundo significado iniciático.
Representan el momento de transición entre dos estados.
Atravesarlas simboliza abandonar la ignorancia para comenzar un proceso de aprendizaje.
No garantizan el conocimiento.
Únicamente señalan el comienzo del camino.
Cada iniciado deberá recorrerlo mediante su propio esfuerzo.
El simbolismo de los capiteles
Las descripciones bíblicas indican que ambas columnas estaban rematadas por capiteles ricamente ornamentados con redes, granadas y lirios.
Cada uno de estos elementos adquirió posteriormente interpretaciones simbólicas.
Las granadas, debido a la multitud de semillas contenidas en un único fruto, fueron entendidas como un símbolo de abundancia, fertilidad y unidad dentro de la diversidad.
Los lirios representan tradicionalmente la pureza, la elevación espiritual y la búsqueda de la belleza moral.
Estos adornos recuerdan que la verdadera fortaleza no consiste únicamente en la solidez, sino también en el desarrollo armonioso de las virtudes.
Las columnas en los diferentes ritos masónicos
Aunque la ubicación exacta y algunos detalles varían según el rito practicado, las columnas J y B aparecen en la mayoría de las tradiciones masónicas.
En el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el Rito de Emulación y el Rito Francés mantienen un papel destacado dentro de la disposición simbólica del templo.
Las diferencias suelen afectar a aspectos rituales o decorativos, pero el significado esencial permanece constante: representan el acceso al espacio iniciático y la necesidad de construir una vida sustentada en principios firmes.
Las columnas según los grandes autores masónicos
Albert G. Mackey interpreta las columnas como emblemas de estabilidad y fuerza, vinculándolas directamente con el relato bíblico del Templo de Salomón y con la permanencia de los principios masónicos.
Oswald Wirth destaca su carácter iniciático. Para él, cruzar simbólicamente entre ambas columnas significa abandonar el mundo profano para emprender un camino de conocimiento interior.
Jules Boucher subraya la complementariedad de las dos columnas, afirmando que representan fuerzas que no se oponen, sino que cooperan para mantener el equilibrio del universo y de la personalidad humana.
Arturo de Hoyos recuerda que las distintas interpretaciones desarrolladas por los ritos modernos deben entenderse siempre a la luz de las fuentes bíblicas y de la tradición histórica de la masonería.
Errores frecuentes de interpretación
Una idea muy difundida sostiene que las columnas representan exclusivamente una oposición entre el bien y el mal.
Esta interpretación no aparece en las fuentes masónicas clásicas.
Las columnas no simbolizan dos principios enfrentados.
Representan dos cualidades complementarias que hacen posible la estabilidad de toda construcción.
También es frecuente encontrar interpretaciones esotéricas que atribuyen a Jachin y Boaz significados ajenos a la tradición masónica documentada. Aunque algunas corrientes posteriores desarrollaron lecturas simbólicas adicionales, conviene distinguir entre las interpretaciones tradicionales y las especulaciones modernas sin respaldo histórico.
La vigencia de las columnas J y B
En la actualidad, las columnas continúan recordando que toda transformación personal comienza por atravesar un umbral.
Ese paso no consiste en ingresar en una organización.
Consiste en adoptar una actitud de aprendizaje permanente.
Las columnas enseñan que la fortaleza debe ir unida a la estabilidad, que el conocimiento necesita fundamentos sólidos y que el progreso moral solo resulta posible cuando se apoya en principios firmes.
Su simbolismo sigue siendo plenamente vigente porque expresa una verdad universal: ninguna construcción duradera puede levantarse sin buenos cimientos.
Conclusión
Las columnas J y B constituyen uno de los símbolos más reconocibles de la masonería y una de las imágenes más poderosas heredadas del Templo de Salomón. Representan la entrada al camino iniciático, la estabilidad de los principios y el equilibrio necesario para construir una vida guiada por la virtud.
Lejos de ser un simple elemento decorativo, recuerdan al masón que toda obra importante comienza por establecer fundamentos sólidos. Atravesarlas significa aceptar el compromiso de trabajar sobre uno mismo y de participar en la construcción simbólica de un mundo más justo y fraterno.
Preguntas frecuentes
¿Qué significan las letras J y B en la masonería?
Corresponden a las iniciales de Jachin y Boaz, las dos columnas descritas en el relato bíblico del Templo de Salomón.
¿Qué simbolizan las columnas J y B?
Representan la estabilidad, la fortaleza, el equilibrio y el acceso al camino iniciático.
¿Las columnas sostenían el Templo de Salomón?
Los textos bíblicos indican que estaban situadas delante del pórtico y no desempeñaban una función estructural. Su carácter era principalmente ceremonial y simbólico.
¿Por qué aparecen en casi todos los templos masónicos?
Porque recuerdan el origen simbólico de la masonería en el Templo de Salomón y representan el umbral entre la vida profana y el espacio dedicado al perfeccionamiento moral.
¿Tienen el mismo significado en todos los ritos?
Existen pequeñas diferencias rituales y de disposición, pero el simbolismo esencial de estabilidad, fortaleza y acceso al conocimiento permanece prácticamente inalterado.
Bibliografía
Fuentes primarias
- La Santa Biblia, Primer Libro de los Reyes 7:15-22.
- La Santa Biblia, Segundo Libro de las Crónicas 3:15-17.
Obras de referencia
- Anderson, James. The Constitutions of the Free-Masons (1723).
- Mackey, Albert G. An Encyclopedia of Freemasonry.
- Wirth, Oswald. El simbolismo masónico.
- Boucher, Jules. La simbólica masónica.
- Pike, Albert. Morals and Dogma.
- De Hoyos, Arturo. Scottish Rite Ritual Monitor & Guide.
- Stevenson, David. The Origins of Freemasonry: Scotland’s Century, 1590–1710.
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